Una poesía de nochecita
Inspirada en una charla con una amiga que atraviesa, lo que todos un poco atravezamos y que en algún momento, toca.
Porque todos estamos conectados.
A veces las vida nos tira tsunamis, volcanes y fieras salvajes moviéndonos del lugar, haciéndonos pensar...
Es importante que podamos aprender algo de todo esto creo, de que hagamos algún tipo de cambio, de click.
A veces estamos en automático. Y es necesario frenar un minuto y encontrarse con uno, en medio de todo, en la nada.
¿Cómo homenajear la vida,
cómo celebrar , cómo conectar en equilibrio y cómo respirar y suspirar en medio de la tempestad.
Descargarse y bostezar.
Largarlo todo, vaciarse
Dejar solo a la neshama.
¿Cómo no arrastrar a quien me acompaña por mis emociones, por mis frustraciones?.
Cómo tendré que hacer mis oraciones? Tengo que pedirle a Hashem?
Tengo, qué agradecerle?
Tengo que apoyarme?
¿Todo junto?
Creo que sí
La claves es saber pedir; cuando no sabes lo que que queres.
Así de complejo o sencillo.
Primero aléjate del mal.
Luego haz el bien.
Si recibís para dar, siempre va a sobrar. Para volver, volver y volver.
A renacer, pero esta vez un poquito más grandes, más iluminados.
Januca Sameaj!