8/3/25

No se puede vivir solo del empirismo


 Al partir de falsas premisas, llegamos siempre a falsas conclusiones, no se pueden cambiar los eslabones de un engranaje que hace mover determinada maquinaria, asi cómo los errores suelen ser arrastrados en la matemática, contaminando el razonamiento, desgastando el talento inspirado por el viento.

 Lo mismo pasa cuando cambiamos las palabras, cuando adornamos y auto justificamos para ver cómo el triangulo en el cuadrado encajamos, lo forzamos y sus puntas quebramos para que pueda caber, aunque la experiencia te lo haga ver.

 Seguro que esa noche podremos descansar, al autoengañar, pero a larga o la corta, el hilo se corta y la aorta se coarta dificultando el paso de la sangre, claro uno al principio puede continuar, convencerse de lo que piensa, aunque este mal, para al final de la cuenta siempre hay que pagar.

Entonces, no debemos creer ciegamente, con entrega absoluta, con certeza impoluta, sino mantenerse permeable con un límite ajustable, con cintura, y sin detenerse en la niebla, en el medio de la selva.

 Por esta razón siempre he de dudar, de la certeza absoluta me he de alejar, a la rigidez siempre flexibilizar para que oxígeno pueda pasar.

 Pero como no ir al otro extremo donde la duda es la reina regente, que no me deja hablar porque tiene miedo de abrir los dientes, porque no sabe para dónde andar  y eso la hace paralizar. Para ello es importante, poder confiar, poder creer en que voy a poder y si me tengo que equivocar, no es tan grave ni hace tan mal si eso me hace pensar, me entender y finalmente aprender como los dedos hay que poner para saber tejer.

 

 

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