Un trauma puede quebrarte un Ala, o las dos y hasta podes llegar a desarrollar un miedo a volar y se necewota un tiempo cpinsiderable apra cada uno, psra poder sanar, después hay que volver a volar.
Una vez que ya tenes tus alas, tenes que usarlas, porque caminando por la.tierra o por la casa, la incomodidad te rebasa.
Más cuando el cielo y las nubes en el aire, sta tu verdadera casa.
Cuando quiebran tus alas, quiebran tu confianza y después de tanta desesperanza, en donde ningún esfuerzo alcanza uno queda quieto y tendido, un poco dormido un poco ensordecido. Pero no es todo más que una gran falta de confianza, condición necesaria para poder despegar y aterrizar, después confiar en el piloto automático, del gran capitán, que no es nada más ni nada menos que tu papá.
El primer paso en donde todo comienza es ver donde uno está parado, de qué lado.
Del lado del cuerpo o del lado de la neshama. Ahí es donde surge una posibilidad de utilizar el libre albedrío. Uno elije.
Este es un llamado en la búsqueda de la apertura de la consciencia.
En cualquiera que sea de las capas de cebolla que te encuentres, la dirección que tomes será decisiva para ver si cada vez te adentras más o bien te liberas de ellas.
El nivel de luz y oscuridad , de nubes en tu vida , dependerá de ello.
LUZ Y TIERRA.