
Cuando resuena el Mandala interno, siempre eterno, propio y Colectivo, naciente en el Inconciente compartido. Un simbolo de cada día, importante en la vida, "un Infinito": GRANDE, pero chiquito.
Simetrias y equilibrios que crean desequilibrio, y desde el caos, la creación. Rompiendo los vidrios de un nuevo culminar, para comenzar. Atándote las agujetas para arrancar nuevamente . Producto del trabajo y la contracción que permitan pegar el estirón, nace la convicción necesaria para la concreción.
Hemisferio derecho de mi corazón, en concordancia con los latidos del pulmón, aleteen de oriente al lejano occidente, cabalgando un pony indomable, repartiendo el peso de tu cuerpo sobre una orca flotante. Allí te puedes caer, pero eso es aprender.
Si las vestimentas, revelan tu desnudes, no andes con esa desfachateces. Los triángulos se entrecruzan formando una estrella quien de su centro nace un resplandor.

"...Hemisferio derecho de mi corazón..."
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