13/10/25

la creación de una cabaña a partir de una letra invertida.


🌒 El salto al vacío

La única certidumbre surge de la incertidumbre, alli es donde se deja apreciar. Solo a través de la confianza, del salto al vacío, uno puede alcanzar la verdadera seguridad, un mástil desde donde sostenerse en la tempestad.

Como quien aprende a ver en la penumbra
Debido a que la luz lentamente se revela. En ese momento la pupila se va dilatando, se va agrandando, permitiendo cada vez mas el ingreso de luz de manera gradual.

Es en ese momento de oscuridad que se activan los bastones en nuestras retinas, es decir las celulas fotoreceptoras encargadas de que podamos ver cuando hay poca luz, es importante saber que este proceso solo sucede después de un tiempo de adaptación, de un trabajo interno y personal, con mucho esfuerzo y determinación de que eso es lo que se quiere y se necesita.

 Es asi que cuando vamos yendo desde el este hacia el oeste,  es decir contrario al movimietno de la puesta del sol, en dirección opuesta, hacia donde se oculta, avanzando cada vez mas adentro hacia la oscuridad, allí también podremos descubrir mucha luz.

Entonces cuando vamos avanzando hacia lo desconocido, en relación a uno mismo, mientras nos enfontramos con nuestra propia sombra y la abrazamos, es cuando podremos develar nuestros propios misterios, muchas veces reprimidos, y allí poder Revelar, en relación a aquello que estaba velado, dentro de nuestro rollo fotográfico de nuestra mente, obturando el flujo de nuestra alma.

Solo allí es donde podremos ver la luz, al encontrarla a través de las sombras, en la oscuridad, en los rincones más bajos a donde solo llega el agua de la sabiduría. Es cuando aprendemos a mirar, empezamos a ver lo que antes no veíamos. Allí en una habitación oscura, a fuerza de permanecer, cuando el ojo se adapta, se acomoda y comienza a revelar cada vez más y más luz.

Pero esto también puede suceder con el exceso de luz, el cual nos puede encegueser, oscurecer el camino y no dejar que los conos, también en nuestras retinas, nos permitan discernir los colores. 

¿Pero qué hacemos cuando nos ciega el sol? Cuando de repente, nos encontramos desbordados de claridad.
Entrecerramos los ojos para que solo una fracción de luz nos permita ver.

Allí la oscuridad opera como filtro, como regulador interno.

A medida que vamos tomamos conciencia, de estos conceptos, podemosn ir observando que la conciencia misma tiene un límite: que no nos deja ver más allá.

esto mismo pasa con los propios pensamientos que nos restringen, nos impiden tener claridad, que opacan nuestra visión, lo que esta arriba, lo que esta adelante y nos detienen.
como ramas fracaso que forman nuestro techo, nuestra penumbra, pero con El paso de los días,  medida que estas se van secando y en consecuencia se van a chocando dejando entrever cada día un poquito más de luz.

Por ello, ese límite no hay que aceptarlo a priori, hay que tener paciencia y entender que hay tiempos logicos para cada cosa, que en un mundo en enterna expanson, en movimiento no puedo sacar conclusiones rapidas y mucho menos ser impulsivo, es importsnte intentar correr los velos, ya que aquellos limites que podemos percibir desde lo personal, no son un límite real, sino que mas bien es el propio límite, impuesto y relajado por nuestra propia historia que tiñe nuesta percepción de un techo,  muchas veces infranqueable, ya sea por influencias internas o externas, creando una desesperanza claramente aprendida.

Solo quien reconoce su limitación
puede expandirse. Solo quien tiene esperanza y confía, haciendo que  todos sus movimientos terminan en su corazón, porque agradezco sinceramente, plenamente, producto de un trabajo de crecimiento en constante construcción, de la vida misma, en dieciocho movimientos.

Decir “no sé” es aceptar la penumbra que permite crecer.
Quien cree saberlo todo, se encierra.

Por ello siempre somos aprendices de sabios, en constante formación, en constante expansión, en concordancia con el universo.

El potencial de cada uno no florecerá si miramos hacia los costados, si nos distraemos o nos entregamos a los espejismos y sus abismos. solo cuando uno se compromete y focaliza, mirando para adelante.

Para esto, primero hay que vaciarse,
para poder llenarse de manera correcta, ordenada. Es un proceso profundamente individual, que prepara para compartir.
Para poder Ir del yo al nosotros.

La cabeza es redonda porque es un recipiente y como tal debe llenarse, pero de una manera sana, pura, por eso es importante poder vaciarlo de las limitaciones, deconstruirlo de las voces y verdades mentirosas, para empezar de nuevo, no desde el Egoísmo, sino desde el altruismo.
El encargado de ello será el brazo, representdo por una línea, una raya quien será la que conecta y que extiende la acción. 

De esta mamera aprenderemos a ver lo eterno dentro de la limitación. Lo infinito, dentro de lo finito.

Para poder crear una casa, debemos ser participes activos, dispuestos a generar algo hacia adelante. 

Entendiendo qur hay un filtro espiritual, este nos permitirá recibir la luz, solo en la medida de que estemos dispuestos acompartirla.

Allí, Cuando el final es simultáneamente el princio, es cuando existe la posibilidad de poder crear un nuevo proyecto que supere al anterior.

Asi podemos ir Viendo que todas  las distintas situaciones de la vida, nos sirven como ayuda en esta construcción, para que podamos morar en ella. Es decir que Todos esos errores y sufrimientos del pasado serán la nueva sabiduría y aprendizaje, como ñas herramientas para la nueva construcción.




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