1/8/11

El castor y la moral


El sueño de una noche de verano:
Sueños, realidades, amor y magia.
Reyes del silencio versus esclavos de la palabra.

La noche  iluminaba, a través de un perfume francés,
la pasión del jardín desolado. 
Entre ecos, ensueños y de sombras, 
transcurría la primera escena de la obra.
                                                                                              
Suena un cuenco tibetano.

El sol conoce del ocaso y el circo de la mariposa.
Lo que pide lo tiene,  aunque a veces no le conviene.
El honor de un hombre es su deseo y su voluntad. 
El placer y la comodidad no son la felicidad.

Cae la luna. Se desploma.
Sube la marea.

Un sentido al sin sentido del instinto y la emoción, 
el auto castigo y la represión.
Un giro al girasol,  
en una noche de distracción.

Una salida del laberinto mental, 

de la falsa moral, 
que no permiten al propio manantial circular.

Romper el dique, llorar.
Respirar.
.


x Imago'campbells

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