Somos aprendices en constante formación cuya certidumbre nace de la incertidumbre, lugar donde se deja apreciar.
Como cuando vas En dirección opuesta, hacia donde se pone el sol, cuando cada vez mas adentro hacia la oscuridad y se enciende una luz, que revela de manera gradual la penumbra y la ignorancia de la inocencia en la
Empezamos a ver lo que antes no veíamos. A fuerza de permanecer. De ser valiente es de no ceder, caminando, sin correr.
Nos damos cuenta de donde estamos. Parados viendo lo eterno dentro de la limitación. Lo infinito, dentro de lo finito. Ser grande pero sentirse chiquito.
Allí, Cuando el final es simultáneamente el princio, es cuando existe la posibilidad de poder crear un nuevo proyecto que supere al anterior.
Solo quien reconoce su limitación
puede expandirse.
Quien no sabe aprende. Quien no es puede devenir, quien dice que es, ya fue, ya esta terminado, el caso esta cerrado, Quien cree saberlo todo, se encierra.
Mejor siempre dejar esa puerta de su casa abierta.