22/4/26

economía espiritual

Había una vez
una semilla…

que sos vos.

Uno nunca sabe
cuántos árboles
van a salir de ahí.

Todo se mezcla,
se expande,
se pierde,
se muda de continente…
y se vuelve a encontrar.

Generaciones hablando
en distintos idiomas
de lo mismo.

Insistiendo.
Repitiendo.
Lo que vos repetís.

Hasta que uno llega…
y sale andando.

Hijos que se fueron,
nietos que volvieron.

Pieles que se estremecieron.

Historias que se entrecruzan
en un mandala
que nadie termina de ver.

Uno se mueve,
aprende,
se equivoca,
y vuelve…

en espiral.

Como un tren
que avanza tirando semillas,
regando con lluvias el camino.

Sembrando afuera…
para que algo crezca adentro.

Y en el medio…
pasa todo.

Acá estás.

Viajando en un vagón
que no es tan privado.

Donde lo que hacés
toca al de al lado.

Lo que das
se multiplica.

Lo que cuidás
se potencia.

Lo que regás
te alimenta.

Inscribís una página
que no es solo tuya.

Una escena
en una película compartida.

Cuidás —o no—
tu economía espiritual.

Cada gesto
es energía en movimiento.

Disparás flechas
que no vuelven.

A veces no sabés
dónde caen…

pero caen.

Y algo queda.

La vida debería tener un cartel:
“Cuidado… recién pintado”.

Aunque seis mil años
ya hayan pasado.

Pantallas encendidas.
Mentes conectadas.

Un solo cuerpo
mirándose en partes.

Datos que viajan
más rápido que el tiempo…

y un sentido
que llega más lento.

Estamos todos
en la misma red.

Sin saber bien
qué estamos tejiendo.

Cada vida
es una parte.

Cada acto
una inscripción.

No venimos del pasado.

Somos el pasado
reencarnado
en acción.

Lo que empieza en uno
se vuelve en los demás.

Se multiplica.
Se transforma.
Sigue.

No somos muchos.

Somos uno.

Aunque a veces
no queramos.

Dr. Square - Arte como estandarte



Ante los oscurecimientos, esclarecimiento
Con un moño en cada encuentro
Contando los mismos cuentos
recibiendo para dar, se sabía manejar.

Acumulando sabiduría,
la tuya es mía,
gasto su vida, 
repartió toda su energía,
y ahora mendiga y nadie le convida.

Sin pensar, creando
Sin sobrevivir, viviendo
Sin percibir, sintiéndolo

Y aunque se me meten entre los dientes
tengo escarbadientes.
Sin pisar para subir, 
Tirando el maletín.

En qué mundo estamos viviendo,
En qué nos estamos convirtiendo.



x Imagocampbells

La Escena actuada afuera

El otro es mi espejo,
lo que le hago me digo…
y en el camino…
lastimo.

Sostengo la escena
para no salirme de ella,
me agarro de otros
cuando la cuerda tiembla.
No es el otro…
soy yo.

Soy un Pokémon…
tratando de atraparme,
me pierdo en escenas
para poder mirarme.
Lanzo mis actos
sin saber por qué…
y en lo que te hago…
me encuentro otra vez.

Quiero que siga,
que no se rompa el final,
controlo todo
para no soltar.
Pero cuanto más aprieto…
más se va…
y lo que no nombro
me empieza a actuar.

Y eso se termina
cuando te centrás…
cuando te canalizás…
cuando te callás,
cuando te perdonás…
cuando soltás…
cuando no controlás.

Recién ahí…

Ya no soy la escena…
la puedo mirar,
lo que antes actuaba
empieza a hablar.

Si logro nombrarlo…
deja de proyectar…
una historia sin fin
puede terminar.

No sos mi reflejo…
sos mi encuentro.
No sos un espejo…
sos alguien mirando.

Creí que te veía…
y me estaba viendo.
Me miro en vos…
pero vos también estás.
Me miro en vos…
pero el agua no es solo mía.

Te usé de espejo…
pero no vi solo mi reflejo…
me olvidé que vos también sentís…
vos también mirás.
Te usé de espejo…
para no mirarme.

Y por eso…
no dejo de reprocharme.

Es hora de…
despabilarme.
Llevarlo hacia adentro…
a donde todo empezó.

Quedármelo…
aprender a guiarlo.

Para que no muerda…
no ladre…
no rasguñe…
y poder jugar
sin lastimar.
Saber frenar…
antes de cruzar.

Recién ahí…
flotás.

uia.

Archivo del blog