Hay veces…
en que las palabras no alcanzan…
Cuando las respuestas no están…
hay que subir un nivel más.
Porque no todo se trata de entender,
ni de reconocer…
menos aún en medio del dolor.
A veces lo único que sostiene…
es la conexión,
con algo que no ves…
Saber —o al menos creer—
que todo es parte de un gran todo…
no te deja a la deriva.
Un ángel que acompaña y guía…
un mástil en la tormenta…
algo que te abraza…
para no caer.
Cuando no alcanza lo que entendés…
algo en vos empieza a hablar,
no desde la razón…
sino desde lo más profundo.
No todo se sana entendiendo…
y en ese latido interno…
empieza el camino a seguir.
Está bien llorar…
aunque llueva en el mar…
hay un cielo más y más
Algunas vivencias son piezas…
que hoy ya no están…
pero siguen ocupando un lugar.
Y aunque no lo veas claro…
aunque no lo puedas nombrar…
algo en vos te sigue guiando
allí está.
Cuando todo cae en remolino…
y no sabés hacia dónde ir…
algo en vos sigue hablando…
aunque no lo estés escuchando
Cuando no alcanza todo lo que sabes…
Cuando no te reconoces
no es desde la razón…
sino desde lo más profundo.
No todo se sana entendiendo…
y desde ese latido interno…
se derrite el congelamiento.
Los sueños despiertan una emoción,
un lenguaje sin palabras…
símbolos que no se pueden explicar…
pero señalan.
Marcan el pulso…
un ritmo…
que pide ser escuchados.
Hay imágenes que retornar una vez más…
que tienen algo que mostrar…
desde el eco de tu alma…
que se quiere hacer escuchar.
Lo que negás… te somete.
Lo que aceptás… te transforma.
Cuando ya no alcanza explicar…
sintonizá bien dial, el ruido No deja escuchar
hay algo más grande en vos…
Quizás no encuentres certezas…
tal vez no las haya
Deja de esperar
lo que tarda en llegar
pero es para vos
siempre encuentra la forma, su momento y su lugar
Confía, Confiá…
Cuando nadie más