12/4/26

Cuando las palabras no alcanzan

 
 Hay veces…
en que las palabras no alcanzan…

 Cuando las respuestas no están…
hay que subir un nivel más.
Porque no todo se trata de entender,
ni de reconocer…
menos aún en medio del dolor.
A veces lo único que sostiene…
es la conexión,
con algo que no ves…

 Saber —o al menos creer—
que todo es parte de un gran todo…
no te deja a la deriva.
Un ángel que acompaña y guía…
un mástil en la tormenta…
algo que te abraza…
para no caer.

 Cuando no alcanza lo que entendés…
algo en vos empieza a hablar,
no desde la razón…
sino desde lo más profundo.
No todo se sana entendiendo…
y en ese latido interno…
empieza el camino a seguir.

 Está bien llorar…
aunque llueva en el mar…
hay un cielo más y más
Algunas vivencias son piezas…
que hoy ya no están…
pero siguen ocupando un lugar.
Y aunque no lo veas claro…
aunque no lo puedas nombrar…
algo en vos te sigue guiando
allí está.

 Cuando todo cae en remolino…
y no sabés hacia dónde ir…
algo en vos sigue hablando…
aunque no lo estés escuchando

 Cuando no alcanza todo lo que sabes…
Cuando no te reconoces 
no es desde la razón…
sino desde lo más profundo.

 No todo se sana entendiendo…
y desde ese latido interno…
se derrite el congelamiento.

 Los sueños despiertan una emoción,
un lenguaje sin palabras…
símbolos que no se pueden explicar…
pero señalan.
Marcan el pulso…
un ritmo…
que pide ser escuchados.

 Hay imágenes que retornar una vez más…
que tienen algo que mostrar…
desde el eco de tu alma…
que se quiere hacer escuchar.

 Lo que negás… te somete.
Lo que aceptás… te transforma.

 Cuando ya no alcanza explicar…
sintonizá bien dial, el ruido No deja escuchar
hay algo más grande en vos…

 Quizás no encuentres certezas…
tal vez no las haya 

 Deja de esperar
lo que tarda en llegar 
pero es para vos
siempre encuentra la forma, su momento y su lugar

 Confía, Confiá…
Cuando nadie más

CAMBIO DE ESCENA


 No sos lo que ves…
sos lo que imaginás…

Sin darte cuenta…
te estás actuando.
Siempre la misma historia, 
distinto lugar, caras nuevas… 
pero igual final,
algo se repite sin avisar…
como si alguien la volviera a armar.

 No es el mundo que te viene a buscar,
hay una escena que no dejás de montar,
un guión oculto, difícil de mirar…
donde siempre sabés cómo terminar.

 No es casualidad…
eso que te pasa…
es una forma…
de sostener la falta.

 Es mi fantasma el que está hablando,
el que arma todo sin preguntar,
me hace amar de cierta forma…
y también fracasar.
No es el otro… soy yo mirando,
desde un lugar que no puedo soltar…
si cambio la escena por dentro…
todo puede cambiar.

 Busco algo que no puedo encontrar,
pero igual no dejo de intentar,
no es ese cuerpo, ni ese lugar…
es otra cosa… que no sé nombrar.
Ese vacío que no se va,
no es un error que hay que arreglar,
es el motor… es lo que está…
haciendo al deseo caminar.

 No quiero llenarlo más…
con lo que no es…
porque en esa falta…
algo de mí es.

 Es mi fantasma el que está eligiendo,
a quién amar y a quién dejar,
repito historias que no entiendo…
pero no puedo evitar.

 No es el otro… es el deseo,
que nunca se deja atrapar…
cuando dejo de taparlo…
empiezo a respirar.

 No sos lo que te falta,
ni lo que querés tener…
sos eso que insiste…
aunque no se deje ver.

Y el fantasma no se rompe…
pero puede aflojar,
cuando dejás de creerle…
y lo empezás a mirar.

 Es mi fantasma… ya lo veo,
no lo quiero eliminar…
si es parte de mi deseo…
lo voy a dejar estar.

 Y aunque nunca esté completo,
ya no me quiero engañar…
no hay objeto que me cierre…
pero hay vida en desear.

 No se trata de encontrar…
se trata de habitar…
eso que nunca se llena…
pero te hace amar.

Eso que te empuja

 

Flechas al Alma

Hay algo en vos…
que no se deja decir…
y sin embargo…
te hace vivir.

Te nombraron…
antes de llegar.

Dijeron cómo amar…
y te empezaste a armar.

Pero algo…
no encaja.

No entra…
y te hace buscar.

No sos del todo lo que decís…
hay algo ahí…
sin voz.

No se deja…
decir.

Eso…
no tiene nombre.

Eso…
no se puede decir.

Eso…
te mueve por dentro.

Eso…
te hace vivir.

Saltás…
y volvés a empezar.

Algo tira…
no te deja parar.

Nada cierra…
y vuelve a faltar.

Eso…
no lo podés tener.

Pero vuelve…
y te hace querer.

Eso…
no tiene nombre.

Eso…
no se puede atrapar.

Eso…
te habita adentro…

y te hace desear.

Y vos seguís…
creyendo que sos tu voz…

pero hay algo…
hablando en vos.

Cuando te nombrás…
algo se pierde.

Decís quién sos…
y algo se cierra.

Y eso…
insiste.

Eso…
no tiene nombre.

Eso…
no lo voy a tapar.

Si eso vive…
lo dejo hablar.

No soy todo…
lo que ves en mí.

Soy eso…
que insiste…

y no se deja escribir.

Nada es tan tuyo…
ni siquiera vos.

Eso que decís ser…
ya pasó.

Lo que viene…
no tiene nombre.

Marca…
una dirección.

Flechas…
cuando tensás.

Hacia lo que amás.

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